Cuando pensamos en una reforma de baño o en la instalación de un inodoro, pocas veces le damos la importancia que merece a la cisterna, un elemento clave que afecta tanto al ahorro de agua como al confort y estética del espacio. ¿Sabías que existen diferentes tipos de cisternas y que cada una de ellas tiene características que pueden influir en el consumo de agua y en el diseño de tu baño?
Ahora vamos a contarte todo lo que necesitas saber sobre los tipos de cisternas que existen, para que puedas elegir la más adecuada según tus necesidades y las características de tu baño. Además, resolveremos algunas de las preguntas más frecuentes que solemos recibir como profesionales en reformas.
Tabla de contenidos
¿Cuáles son los principales tipos de cisternas?
La cisterna, ese pequeño depósito de agua que parece tener poca relevancia en el baño, puede jugar un papel importante en la eficiencia y estética del mismo. A lo largo del tiempo, han surgido distintos tipos de cisternas, adaptándose tanto a nuevas tecnologías como a las necesidades de los usuarios. Pero, ¿conoces las principales clases de cisternas para inodoros?
Bajas
Este es uno de los tipos de cisternas más comunes en los hogares. La cisterna se sitúa justo detrás del inodoro, a la altura del asiento, facilitando su uso y mantenimiento. Este diseño es el clásico que probablemente hayas visto en la mayoría de los baños.
Las ventajas de este tipo de cisternas son las siguientes:
- Fácil instalación. Se pueden montar rápidamente sin necesidad de obras complejas.
- Mantenimiento sencillo. Al estar a la vista, cualquier reparación o revisión es accesible y rápida.
- Compatibles con la mayoría de inodoros. Son la opción estándar y se ajustan a los inodoros más comunes en el mercado.
Altas
Las cisternas altas, aunque hoy en día son menos frecuentes, todavía se utilizan en algunas viviendas, especialmente en aquellas que buscan un estilo rústico o clásico. En este caso, la cisterna se encuentra en la parte superior de la pared, conectada al inodoro mediante un tubo largo.
Las ventajas de las cisternas altas son también relevantes:
- Mayor presión de descarga. Debido a la altura, la gravedad ayuda a que el agua baje con más fuerza, lo que mejora la limpieza del inodoro.
- Ahorro de espacio. Al estar instaladas en alto, liberan espacio alrededor del inodoro, lo que es útil en baños pequeños.
- Diseño retro o clásico. Si buscas una estética antigua o clásica, este tipo de cisterna es ideal para mantener ese estilo.
Empotradas
Si estás buscando un diseño más moderno y minimalista para tu baño, las cisternas empotradas son una excelente opción. Como su nombre indica, están instaladas dentro de la pared, dejando a la vista únicamente el pulsador.
Este tipo de cisternas cuentan con una serie de beneficios:
- Diseño minimalista. Al estar ocultas, proporcionan un aspecto limpio y elegante, ideal para baños modernos.
- Ahorro de espacio visual. Aunque no ahorran espacio físico, al estar ocultas, hacen que el baño se vea más amplio y ordenado.
- Reducción del ruido. Al estar dentro de la pared, el ruido de la descarga es mucho menor, lo que mejora la experiencia en el baño.
¿Cómo funcionan los tipos de cisternas para inodoros?
Cada tipo de cisterna tiene un mecanismo que permite la descarga de agua de manera eficiente. Dependiendo de la tecnología que utilicen, también puede haber diferencias importantes en términos de ahorro de agua y durabilidad.
De doble descarga
Este sistema se ha popularizado mucho en los últimos años por su eficiencia en el ahorro de agua. Permiten seleccionar entre dos tipos de descarga: una más ligera para residuos líquidos y otra más potente para sólidos.
Las ventajas son las siguientes:
- Ahorro de agua. Permite utilizar solo la cantidad de agua necesaria, lo que se traduce en una reducción del consumo, especialmente en hogares con mucho uso.
- Flexibilidad en la descarga. Se puede elegir la cantidad de agua que se libera según el tipo de residuo, lo que hace más eficiente el uso del inodoro.
- Conciencia ecológica. Este tipo de cisterna es ideal si buscas reducir tu huella ambiental y ser más responsable con el uso del agua.
Con pulsador único
Es el tipo de cisterna más común, el que seguramente has visto en la mayoría de los inodoros. Su mecanismo es simple: un solo pulsador que descarga toda el agua contenida en la cisterna.
Cuenta con una serie de ventajas a tener en cuenta si se considera la instalación de este tipo de cisternas:
- Simplicidad. Un solo botón hace que su uso sea sencillo, sin necesidad de pensar en qué descarga seleccionar.
- Fácil instalación y uso. Es una opción muy común y universal que se adapta a la mayoría de los inodoros sin complicaciones.
- Efectividad en la descarga. Aunque no tiene opciones de ahorro como la doble descarga, su mecanismo es confiable y fácil de mantener.
Con sistema de ahorro
Estas cisternas incorporan tecnología adicional para reducir el consumo de agua al mínimo. Algunos modelos permiten ajustar la cantidad de agua que se descarga o incorporan mecanismos que reutilizan el agua del lavabo para la descarga.
Las ventajas principales son las que se muestran a continuación:
- Máximo ahorro de agua. Su diseño avanzado permite reducir el consumo de agua al mínimo, aprovechando recursos de manera eficiente.
- Sistemas inteligentes. Algunas cisternas permiten la reutilización del agua, como la que proviene del lavabo, lo que es una excelente opción para los hogares comprometidos con la sostenibilidad.
- Adaptabilidad. Estos modelos se ajustan bien a los baños de última generación, donde el ahorro de agua es prioritario.
¿Cuál es la diferencia entre una cisterna baja y una empotrada?
La cisterna baja está instalada directamente detrás del inodoro, siendo visible y de fácil acceso para mantenimiento, lo que la convierte en una opción muy común y sencilla de instalar. Por otro lado, la cisterna empotrada está oculta dentro de la pared, lo que proporciona un diseño más moderno, estético y minimalista. Aunque requiere una instalación más compleja, es ideal para ahorrar espacio visual y aportar un toque elegante al baño.
¿Es más cara una cisterna empotrada que una baja?
Sí, en general, una cisterna empotrada suele ser más cara que una cisterna baja, tanto en términos de material como de instalación. Esto se debe a que las cisternas empotradas requieren obras más complejas para ser instaladas dentro de la pared, lo que implica más tiempo y mano de obra.
Sin embargo, el resultado final ofrece un diseño más moderno y minimalista, lo que puede justificar el coste adicional, especialmente en baños donde el espacio y la estética son prioritarios. Además, las cisternas empotradas suelen aportar valor añadido a largo plazo en términos de estilo y eficiencia.
¿Qué tipo de cisterna es mejor para baños pequeños?
Para baños pequeños, la mejor opción es una cisterna empotrada. Este tipo de cisterna se instala dentro de la pared, lo que libera espacio alrededor del inodoro y da una sensación de mayor amplitud en el baño. Al estar oculta, también aporta un diseño más limpio y moderno, lo que es ideal en espacios reducidos donde el orden y el aprovechamiento del espacio son esenciales. Además, reduce el ruido de la descarga, lo que puede ser una ventaja adicional en viviendas pequeñas.
¿Qué mantenimiento requieren los diferentes tipos de cisternas?
En general, las cisternas no requieren un mantenimiento constante. Sin embargo, es recomendable revisar los mecanismos de descarga periódicamente para asegurarse de que no haya fugas de agua. Las cisternas empotradas pueden ser un poco más complicadas de revisar, ya que los componentes están dentro de la pared, pero suelen incluir un acceso fácil para reparaciones sencillas.
¿Cómo elegir entre los diferentes tipos de cisternas?
Elegir entre los distintos tipos de cisternas puede parecer una tarea complicada, pero si consideras algunos factores clave, como el espacio disponible, el estilo que prefieres y tus prioridades en cuanto a ahorro de agua, la decisión se vuelve más sencilla:
- Espacio disponible. Si tienes un baño pequeño, una cisterna empotrada puede ser la mejor opción para maximizar el espacio.
- Estilo. Igual que hay estilo en la decoración, también los hay a la hora de elegir una cisterna. Para un estilo clásico, una cisterna alta puede añadir ese toque retro que buscas. Si prefieres un diseño moderno, las cisternas empotradas o las de doble descarga son más adecuadas.
- Ahorro de agua. Si el ahorro de agua es una de tus principales preocupaciones, una cisterna de doble descarga o una con sistema de ahorro puede ayudarte a reducir el consumo significativamente.
- Fácil acceso. Si prefieres tener un acceso sencillo para el mantenimiento, las cisternas bajas son las más recomendables.
¡Eso es todo! Como hemos visto, los diferentes tipos de cisternas juegan un papel fundamental en la funcionalidad, estética y eficiencia de tu baño. Desde las clásicas cisternas bajas hasta las modernas cisternas empotradas, cada opción tiene sus ventajas y está diseñada para cubrir distintas necesidades. Elegir la cisterna correcta puede marcar la diferencia en la comodidad del baño, así como en el ahorro de agua.
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